Plantación y recuperación de hábitats degradados
La pérdida de hábitat es la principal amenaza para la biodiversidad a nivel mundial. Cada año, hectáreas de bosque y vegetación autóctona son degradadas por la alteración del suelo o incendios, especialmente en ecosistemas mediterráneos. Para revertir esta situación es necesario realizar plantaciones estratégicas que mejoren la conectividad del hábitat, mantener los usos tradicionales del suelo y corredores ecológicos, ayudando además a la fijación del carbono y la creación de refugios frente al cambio climático. Estas plantaciones, además de ser acompañadas con otras medidas, requieren de un mantenimiento posterior que da lugar a numerosas jornadas de riego y actividades de voluntariado en torno a una misma actuación.
- La actividad consiste en una plantación estratégica basada en el empleo de especies autóctonas de distintas edades. La distribución de las plantas no es aleatoria, sino que tiene en cuenta la evolución y la mortalidad en los años posteriores. Debe realizarse en las fechas adecuadas.
- La plantación se realiza tramitando los permisos correspondientes y poniéndose en contacto con la administración y técnicos locales que puedan ayudar en tareas posteriores como la retirada de residuos o la instalación de depósito de agua.
- Los voluntarios realizan todo el proceso de plantación al completo: colocar el plantón, realizar el mallado y el alcorque, etc.
- Además de la plantación, los voluntarios participan en dinámicas y pequeñas rutas de interpretación del entorno y recogida de basura, para despejar la zona de residuos, formar una base de conocimiento científico sobre las especies beneficiadas y sobre todo visualizar cómo será la plantación dentro de 40 años.
- Una vez se ha terminado la plantación, se pueden realizar numerosas actividades de voluntariado corporativo en torno a su mantenimiento: sustitución de plantones, riego, instalación de refugios o cajas nido..


